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Celulitis infecciosa

celulitis infecciosa

Existen diferentes tipos de celulitis, no la “piel de naranja” que aqueja a tantas mujeres es igual en ninguna de ellas. Sin embargo, existe un tipo específico de celulitis que va más allá de las adiposidades que se forman en la piel, si no que ocasiona otros tipos de malestares como fiebre, enrojecimiento muy notorio en la superficie de la piel, vómitos e incluso escalofríos o cambios repentinos de la temperatura que se siente en el cuerpo.

Este tipo de celulitis al cual nos estamos refiriendo es la celulitis infecciosa, que es menos común que la celulitis típica que todas conocemos, y que se produce porque existen en el organismo factores adicionales que la impulsan.

Sus síntomas iniciales son muy similares a los que podemos tener en resfríos comunes, por eso muchas mujeres se automedican con remedios como si lo hicieran cuando tienen un resfriado o un cuadro gripal, pero los síntomas no cesan, o cesan en muy poca medida, lo cual es una señal de que hay algo más: no es una simple gripe.

Causas de la celulitis infecciosa

Bien, entonces ¿de qué se trata la celulitis infecciosa? Ante todo, diremos que la celulitis ataca las capas de piel que están inmediatamente después de la dermis, la capa más superficiel de la piel. Allí, se forman pequeños cúmulos donde la grasa se concentra y que, en un nivel avanzado, se visualiza como lo que comúnmente conocemos como “piel de naranja”.

La celulitis infecciosa se produce porque, además del cuadro caracterizado en el párrafo anterior, una bacteria, contraída por contagio aéreo desde otra persona y que avanza en su acción mediante heridas, llagas u otras imperfecciones que se puedan tener en la superficie de la piel.

Esta bacteria lo que produce es un ataque a las células que se encuentran debajo de la piel, produciendo entre otros síntomas el enrojecimiento que se expande de manera progresiva, en algunos casos también picazones o ardores y demás síntomas que no afectan directamente a la piel pero que le dan cuenta a la persona de que algo no anda bien: vómitos, náuseas, escalofríos, entre otros.

Cómo tratar la celulitis infecciosa

Está claro que ante este tipo de celulitis los jabones, pildoras, hierbas, cremas, lociones o tratamientos (invasivos o no invasivos) que se nos puedan ofrecer ante nuestros ojos, ninguno dará un resultado efectivo y concreto.

Lo primero que necesitas para comenzar un tratamiento por celulitis infecciosa es acudir de manera urgente al médico, que puede incluso derivarte a un especialista en dermatología, e iniciar de ese modo un tratamiento farmacológico para poner un freno al avance de la enfermedad.

Luego, cuando el médico diagnostique que la afección ha disminuido y siempre consultando con él en cuanto los tratamientos más adecuados para tu caso en particular, podrás seguir un tratamiento ya no tanto farmacológico sino más bien “estético” para combatir la celulitis, desde cremas o lociones hasta sesiones de radiofrecuencia o ultracavitación.

Para evitar que la piel se dañe, mientras sigas el tratamiento farmacológico, utiliza también cremas corporales hidratantes y nutritivas, aplicándotelas luego de cada vez que tomas un baño.

Celulitis infecciosa
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Heredé la celulitis en mis genes y desde muy joven me atormentó. Aprendi diferentes maneras de combatirla y todas te las comparto aquí en este blog.

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